Cualquier tiempo pasado fue… Pasado

Nota 1: Voy a tirar de enlaces de Wikipedia en inglés con los artistas que nombro en la 2ª parte del artículo porque sus respectivas secciones en castellano estaban pelín flojas.

Nota 2: Click para ampliar las imágenes.

Cualquier tiempo pasado fue mejor. Es una frase que se da por cierta para casi todo, desde la calidad de la verdura hasta las películas. Y yo, con todo mi cariño, discrepo. Y discrepo porque, amigo, estás en Babia.

Lo bueno de Babia es que uno puede abandonarla cuando quiera —o pueda—, y para eso estoy yo aquí, para darte una patada en el culo y que espabiles. Respecto al “cualquier tiempo pasado fue mejor” hay ciertos factores determinantes y determinados que nos invitan a caer en sus dulces y aterciopeladas redes. El más evidente es la memoria o falta de. Si no estuviste allí, lo que te va a llegar es la good shit. La canela en rama. Basta echarle un ojo a mis votaciones de FilmAffinity. Hay más de 2 puntos (sobre 10) de diferencia entre mis votaciones anteriores a 1980 y las que parten de ese año. Y el motivo es rematadamente sencillo: no estuve allí y sólo he visto las buenas. La morralla, las que de haber existido Antena 3 habría puesto el domingo, las omito por motivos obvios —salvo que sean de serie Z, en ese caso las veré por puro amor a la caspa—.

Caspa de la Buena

Caspa de la Buena

Actualmente se ruedan pelis acojonantes que no ahora, pero en 30 años se las tendrá por algo épico. Porque la memoria funciona así, va colocando lo viejo en un pequeño altar por lo que fuere. Pelis que quizás están ensuciadas por los múltiples y furibundos fenómenos fans, pero que el tiempo pondrá en su sitio entre la ceguera coetánea. Cada uno tendré sus gustos y discutir sobre el tema es una pequeña pérdida de tiempo, pero a ver quién es el guapo que me explica a mí por qué Doctor Zhivago es mejor peli que La Vida es Bella. O Centauros del Desierto que Gran Torino. Y los efectos especiales no son malos per sé, vaya gilipollez. Lo que en malas manos sirven para camuflar la ausencia de película (guion, dirección e interpretaciones) y en las manos correctas le dan un plus a una producción ya de por sí estupenda (Benjamin Button, sin ir muy lejos).

Dr. Zhivago, clásico de 1965

Dr. Zhivago, clásico de 1965

Y sobre la música ¾ partes de lo mismo. Tengo una decente colección de música con muchos cientos de discos. Y no lo digo con afán de impresionar (aunque estoy muy orgulloso de ella), sino de contrastar un poco quién escribe qué. Algo he escuchado, vamos. Here Come the Warm Jets, de Brian Eno, es un discazo legendario –o debería serlo—. Pero es que Frank Ocean lo petó el año pasado con Channel Orange o Grizzly Bear con Shields. Y de los 300 discos que escucho cada año me quedo con 30-60 que son la leche. Pero claro, tengo que escuchar 300 (de hecho acabo de terminar el 2011 y tengo sólo medio 2012 escuchado). En cambio es sencillo de cojones echarle un ojo a lo que marcó época entre los 60 y los 90. Y si vas a lo bueno directamente pues, coño, todo es cojonudo.

Here Come the Warm Jets

Here Come the Warm Jets

Hay otro problemilla a este respecto que quizás duele algo más; la música que escuchamos es la que suena por la radio y la otra no sabemos que existe. Y así cualquiera no se lleva un chasco. Pero la radio está para lo que está —colar publicidad a la masa— y el que se pone a hablar de música tiene medios para enterarse de que cosillas súper molonas hay por ahí. Otra cosa es que tenga interés. Y ganas de pagar los 10€ al mes de Spotify (por nombrar uno de tantos servicios). Si no es el caso, simple y llanamente puede sentarse a esperar, porque dentro de 30 años algunas emisoras pondrán el Strange Mercy de St. Vincent o el The Seer de Swans, no hay problema.

El Channel Orange de Frank Ocean

El Channel Orange de Frank Ocean

Y por último, oye, que la informática es alucinante. Sí, permite que cualquier pringao cante bien o te edite/produzca basura. Y que Arctic Monkeys se diese a conocer y consiguiese publicar posteriormente el disco más divertido de lo que va de siglo, Whatever People Say I Am, That’s What I’m Not. O que mucho “don nadie” se auto-edite cosas la mar de curiosas, y hablo de gente como Zola Jesus. Que luego llegue David Guetta, arranque el Ableton y monte su triste numerito es otra historia. Mierda siempre hay y habrá (pero anda que no hemos bailado con el amigo por ahí ni nada).

Y con esto y un bizcocho… Os invito a escuchar estos discos.

Nota 3: Esto pudo continuar indefinidamente con deporte, arquitectura, relojes o whisky, pero en algún momento había que parar. Quizás otro día…

Nota 4: Actualizo con una parrafada que me pegué en Facebook sobre este mismo tema y que igual completa mi disertación.

Las productoras apuestan por lo que da dinero. No es casualidad que los 3 discos más vendidos de la historia sean de EMI, Epic y Atlantic. Pero el concepto de comercial ha cambiado con los años y aquí hay que meter factores educativos y culturales, porque lo que tampoco es casualidad es que según se embrutece a la población con la LOGSE y demás engendros, la cosa degenere hasta Bieber (que, diferencia de talento a un lado, no es más que un fenómeno Elvis moderno) y 50 Sombras de Grey —y no tengo nada contra las novelas eróticas, pero me sorprende que, habiendo existido toda la vida de Dios y contando el género con varias joyas, sea esta en concreto la que no avergüenza llevar en la mano por la calle—.

Nadie ha superado las ventas de Thriller, Back in Black y The Dark Side of the Moon porque no se puede. Los jóvenes del baby boom, el apogeo de la clase media, los 3 canales de televisión de EEUU, la ausencia de Internet, los 50.000 modos nuevos de divertirse que tenemos actualmente y, respecto a Thriller, la MTv se unió a lo anterior. Que es posible que pase algo así de nuevo… Pues sí. Pero es jodido. Por algo la gran mayoría de discos récord son de las décadas de los 70 y los 80. Adele, por mucho que le joda a las discográficas, es un ejemplo de que si haces algo molón (oye, la chica es buena) y le das un empujón de marketing, la gente sigue comprando discos. Ni piratería ni gaitas. Pero hay mucha distancia…

… Porque hoy existen alternativas. Tienes 12000 emisoras de radio, “terrestres” o a través de Internet. De la MTv mentada a las decenas de canales de música que existen sólo en España. Has pasado de la Rolling Stone a cientos de revistas especializadas. Si te gustaba algo se lo comentabas a tu amigo y por eso en el colegio hace 20 años todos teníamos los mismos 3 putos discos. Ahora en un blog lees opiniones de cientos de personas de todo el planeta. En las series te cuelan canciones que identificas con Shazam o SoundHound y descubres a un artista nuevo. No es posible concentrar “la devoción” como pasaba antes. Y también hay 3000 millones de personas más que en los 70 de unos mercados muy distintos a los de entonces —aunque los grandes sigan siendo los mismos—, con más y muy distintas inquietudes culturales (China encabezando a Asia es el ejemplo perfecto —fenómeno PSY—).

Antes si no eras tendencia no existías. Ahora, si tienes talento vas a poder vivir de esto. Que es un camino complicado y tener éxito en un tomo no es viable, pero ahí están los miles de artistas que no conoce ni Dios y que viven de hacer música. Antes tenías a The Doors y a los imitadores de The Doors. Ahora cualquiera, con talento, tiene medios para abrirse un hueco. Estamos en el mejor momento de siempre para la música. No hay una corriente que seguir, como el rock de los 70, el pop de los 80 o el grunge de los 90. Cada uno hace lo que le sale de las gónadas, lo que le gusta, lo que se le da bien, porque tendrá un público que querrá escucharle. Madonna habría fracasado en los 70, Metallica en los 60 y vete a saber qué sería de Jimmy Hendrix actualmente. Hay cientos de géneros en el mercado, con más discos y sellos que nunca.

Que le gente está batiendo registros de estupidez, sobre todo en España, es incontestable. El peso de la pseudo-democracia hispanistaní y los analfabetos imponiendo reformas educativas es lo que tienen, que se la puedes meter doblada con Operación Triunfo y el perreo. Pero aún queda vida inteligente por ahí y, de nuevo, la música lo está petando. En un chart de los 50 mejores álbumes de los 70 puedes apañarte con 10 artistas y poca gente te va a decir que estás equivocado. Black Sabbath, Bowie, Pink Floyd, Led Zeppelin, Neil Young… La misma lista, pero de la década pasada, te van a salir 45 autores diferentes y sólo vas a repetir a Radiohead. Y a mí eso me mola.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Arte, Historia, Opinión y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Cualquier tiempo pasado fue… Pasado

  1. Bastos dijo:

    Gran peli Doctor Zhivago, rodada en Hispañistan

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s